Una tecnología inteligente que está revolucionando los baños públicos
Asistencia
De baja a media
Sótano enterrado
300 mm
Opción de mayor afluencia
600 mm
Asistencia
De moderada a fuerte
Sótano enterrado
600 mm
Opción de mayor afluencia
1200 mm
Un ecosistema vivo y regenerador:
Seguimiento adaptado y optimización continua:
Una gestión controlada de la orina, adaptada a cada situación
En SANISPHERE, la gestión de la orina se considera una herramienta clave para el control medioambiental, técnico y económico. Dependiendo del contexto del emplazamiento, los usos y los objetivos del promotor, se pueden aplicar dos soluciones complementarias.
Conexión a la red de aguas residuales (AR)
Cuando el lugar se pueda conectar, la orina se puede desviar hacia la red de alcantarillado ya existente. Esta solución permite una integración sencilla y controlada en un entorno urbano o ya equipado, sin dejar de disfrutar de las ventajas de un inodoro que no necesita agua para su uso.
Almacenamiento y aprovechamiento de la orina
En los lugares que no están conectados a la red de alcantarillado o cuando el objetivo es ir más allá en el compromiso medioambiental, SANISPHERE propone la instalación de depósitos de almacenamiento específicos. De este modo, la orina se recoge, se almacena y se aprovecha, sobre todo siguiendo el modelo de la economía circular.
Prevención de olores y gestión higiénica
La separación de los sólidos y los líquidos evita la contaminación cruzada y facilita su gestión. Para la orina almacenada, ofrecemos una limpieza específica del depósito de orina y la eliminación de los depósitos de estruvita (prevención de olores y riesgos). Este enfoque garantiza una gestión higiénica y sin olores, al tiempo que se aprovecha un recurso valioso en lugar de desperdiciarlo.
Para evitar los olores en la cabina, la tecnología SANISPHERE aprovecha la acción combinada del viento, el sol y la inercia térmica para crear un flujo natural de aspiración de aire a través de la tapa del inodoro , evitando así cualquier olor en la cabina.
El ecosistema de tratamiento también actúa sobre los olores gracias a la absorción de las moléculas odoríferas por parte del lombricompost.
Las cabinas Sanisphere ofrecen una experiencia de comodidad óptima, pensada tanto para los usuarios como para los operadores.
Diseñadas con materiales de calidad, garantizan un entorno limpio, acogedor e higiénico. Sobrias, modernas y minimalistas.
Una señalización sencilla basada en pictogramas te permite entender cómo funciona en un santiamén.
Nuestras cabinas están diseñadas para garantizar una higiene impecable en cualquier circunstancia. Gracias a su diseño sin agua y a la separación de los flujos, reducen los contactos, las salpicaduras y la proliferación de bacterias. El resultado: un espacio limpio, saludable y cómodo para cada usuario, incluso cuando hay mucha gente.
La tecnología Sanisphere se basa en un principio patentado de separación de sólidos y líquidos. Con solo pisar un pedal, se activa una cinta transportadora que lleva los sólidos a una zona de compostaje con lombrices. Los líquidos se dirigen a un circuito de evacuación independiente. Este ingenioso sistema, junto con la ventilación natural, garantiza un funcionamiento autónomo y ecológico.
No, no huele a nada. El diseño de nuestros inodoros crea una corriente de aire natural que aspira el aire de la cabina a través de la taza, lo que evita que suban los olores. La separación inmediata de la orina y las heces también evita la formación de amoníaco, la principal fuente de los malos olores.
Por último, se crea un efecto «absorbente» natural en el sistema: se forma una película microbiana que captura los gases olorosos, lo que ayuda a mantener la cabina limpia y sin olores.
No. Los aseos SANISPHERE están diseñados para facilitar al máximo el mantenimiento a las administraciones públicas y a los equipos de limpieza.
La cabina es fácil de limpiar gracias a sus superficies lisas y sin rincones, lo que permite un lavado rápido, incluso con mucha agua. Al no haber agua ni red de alcantarillado, también se evitan los problemas habituales de los aseos tradicionales: fugas, desbordamientos o manchas de agua en el suelo.
El tratamiento de los residuos se basa en un sistema de tratamiento biológico. Este ecosistema natural, formado por microorganismos y lombrices, transforma poco a poco los residuos y reduce mucho su volumen. El resultado: solo hay que vaciar el compost, de media, cada 10 o 15 años.
Para mayor tranquilidad, SANISPHERE también ofrece contratos de mantenimiento que permiten a las administraciones locales garantizar la durabilidad y el buen funcionamiento de las instalaciones.
Claro que sí. Cada cabina está diseñada para ofrecer un confort óptimo y cuenta con las siguientes características:
Equipamiento incluido: Están limpias, son modernas y cuentan con un dispensador de gel hidroalcohólico y de papel.
Experiencia de usuario: Se usan igual que los inodoros normales, lo que hace que sean muy intuitivos.
Aspecto limpio: La ausencia de serrín y un diseño específico (que incluye la iluminación) permiten ocultar la parte técnica, lo que garantiza una experiencia agradable.
Sí. La mayoría de los modelos cumplen con las normas de accesibilidad:
Gama específica: La gama SANITER, en concreto, está diseñada para cumplir plenamente con la normativa sobre personas con movilidad reducida.
Equipamiento: Las cabinas cuentan con barras de sujeción y espacio suficiente para moverse.
Adaptabilidad: Hay opciones disponibles, como el accionamiento manual del pedal (en lugar de con el pie), para facilitar su uso a todo el mundo.
Sanisphere destaca por su experiencia y su prestigio:
Pioneros en aseos públicos ecológicos desde 1991.
Tecnología sin serrín, con separación única y patentada.
Empresa de tipo SCOP, comprometida con la calidad, la sostenibilidad y la innovación.
Ofrece una solución integral (desde el diseño hasta el mantenimiento) con la experiencia «Made in France» y la certificación ISO 9001.
Se pueden ofrecer tres soluciones al cliente en función de las características del lugar: (1) la conexión a la red de alcantarillado público, (2) la instalación de un sistema de esparcimiento tras un tratamiento primario realizado en un depósito de pretratamiento, o (3) el almacenamiento de la orina en depósitos certificados para su aprovechamiento como abono a través de canales autorizados.